La semana pasada, el Tribunal Supremo de Alabama promulgó una ley que establece que los embriones congelados creados mediante fecundación in vitro (FIV) son niños según la legislación estatal. Por lo tanto, si se destruyen, entran en el ámbito de aplicación de la legislación sobre muerte por negligencia de menores. La ley no prohíbe la FIV, pero es el primer intento legal de equiparar los embriones congelados a los niños no nacidos. Los críticos afirman que esta medida podría tener consecuencias devastadoras para los habitantes de Alabama que buscan tratamientos de fertilidad. En este artículo, analizaremos esta situación y cómo afectará al futuro de los embriones congelados.
¿Quién se beneficia de la FIV?
FIV son las siglas de fecundación in vitro, una técnica de reproducción asistida (TRA) que se utiliza habitualmente para ayudar a personas y parejas a concebir un hijo cuando tienen dificultades para concebir de forma natural. En la FIV, se extraen óvulos maduros de los ovarios de la mujer o de una donante y se fecundan con esperma en un laboratorio. Los óvulos fecundados, o embriones, se cultivan durante unos días antes de transferir uno o varios al útero con la esperanza de lograr un embarazo satisfactorio.
Existen múltiples razones para recurrir a la FIV:
1. Problemas de infertilidad: la FIV ofrece esperanza a aquellas personas que tienen dificultades para concebir de forma natural debido a diversas razones, como la obstrucción de las trompas de Falopio o un recuento bajo de espermatozoides.
2. Problemas de fertilidad relacionados con la edad: la FIV ayuda a las personas mayores a superar las barreras asociadas con la disminución de la fertilidad, proporcionándoles una vía para ser padres.
3. Personas y parejas LGBTQ+: la FIV facilita la formación de familias para parejas del mismo sexo a través de métodos como la donación de óvulos y la gestión subrogada.
4. Preocupaciones genéticas: la FIV con pruebas genéticas preimplantacionales (PGT) permite detectar trastornos genéticos, lo que ofrece tranquilidad a las personas con antecedentes familiares preocupantes.
5. Preservación de la fertilidad: la FIV permite a los pacientes con cáncer y a otras personas que se someten a tratamientos médicos preservar su fertilidad mediante la congelación de óvulos o embriones.
6. Paternidad retrasada: la FIV, incluida la congelación de óvulos, ofrece autonomía reproductiva a las personas que desean retrasar la paternidad por motivos personales o profesionales.
Comprender las implicaciones legales
En una sentencia histórica, el tribunal declaró que los embriones, ya sea dentro o fuera del útero, son niños y tienen derecho a la protección de la Ley de Alabama sobre la muerte por negligencia de menores. Esta ley permite a los padres presentar una demanda por daños punitivos en caso de que su hijo fallezca.
El origen de este caso se remonta a un suceso que tuvo lugar en diciembre de 2020 en Mobile, Alabama, donde un paciente salió sin darse cuenta de su habitación y entró en la clínica reproductiva del Mobile Infirmary Medical Center. Al parecer, el paciente extrajo y tiró cinco embriones, destruyéndolos. Según una cadena de noticias local de Alabama, las tres parejas implicadas presentaron una demanda por muerte por negligencia contra el centro al año siguiente.
El Tribunal Supremo de Alabama revocó una decisión anterior de un tribunal inferior según la cual los embriones no se consideraban niños a efectos de la Ley de muerte por negligencia de menores. La decisión mayoritaria del tribunal se basó en una enmienda de 2018 a la constitución estatal que garantiza la protección de «los derechos del niño no nacido», incluido el derecho a la vida.

Respuestas y reacciones a la sentencia
El fallo del Tribunal Supremo de Alabama, que ha prohibido la fecundación in vitro en las clínicas de infertilidad del estado, ha conmocionado e indignado a los profesionales médicos. Al menos dos clínicas de fertilidad de Alabama han suspendido los tratamientos de FIV mientras evalúan las implicaciones de esta sentencia para los proveedores y los pacientes.
“La responsabilidad del mensajero médico en el transporte de larga distancia, que a menudo implica vuelos difíciles, es crucial. A pesar de las dificultades, los mensajeros médicos asumen esta responsabilidad para facilitar la creación de nueva vida humana y llevar felicidad. La reciente decisión judicial añade complejidad a este proceso ya de por sí intrincado, lo que plantea dudas sobre el posible impacto en las personas que buscan tratamientos de fecundación in vitro, especialmente en situaciones de incertidumbre.”
− Peter Hura, director ejecutivo de ARKCryo
Los profesionales de la FIV se enfrentan constantemente a posibles riesgos legales debido al descuido de que, como todo el mundo, son humanos y propensos a cometer errores. La FIV puede dar lugar a un embrión, y factores como los genéticos, el entorno del laboratorio, los metabólicos, los endometriales, los hormonales y otros factores de estrés también pueden afectar a su desarrollo. No todos los embriones tienen muchas posibilidades de dar lugar a un nacimiento vivo.
Repercusión en los tratamientos de fertilidad y la planificación familiar
Los profesionales médicos temen que, si un embrión no da lugar a un embarazo satisfactorio, los costes por responsabilidad civil se disparen, lo que haría que los tratamientos de fertilidad resultaran inasequibles para muchas familias. Además, es posible que los padres tengan que pagar el almacenamiento de por vida de embriones que nunca podrán desechar, incluso si deciden no tener más hijos. Estas son solo algunas de las preocupaciones que suscitan inquietudes sobre las implicaciones de esta cuestión.
Perspectivas futuras y posibles retos legales
Si el Tribunal Supremo de Alabama considerara los embriones congelados como niños según la legislación estatal, esto tendría importantes implicaciones tanto legales como éticas. A continuación se ofrece una visión general de las posibles perspectivas futuras y los retos legales:
- Estatus legal de los embriones congelados: podría afectar a diversos aspectos legales, como las disputas por la custodia, los derechos de sucesión y el derecho penal (por ejemplo, las leyes sobre homicidio fetal). Esto da lugar a situaciones complejas en casos de disputas entre parejas que han almacenado embriones para tratamientos de fertilidad y que posteriormente se separan o divorcian.
- Derechos reproductivos: Reconocer a los embriones como niños podría suscitar inquietudes sobre los derechos reproductivos, en particular en lo que respecta a cuestiones como la disposición de los embriones, el consentimiento para su almacenamiento y uso, y los derechos de las personas que aportaron material genético a los embriones.
- Repercusión en las prácticas de tecnología de reproducción asistida (TRA): La decisión también podría afectar a las prácticas de las clínicas de tecnología de reproducción asistida (TRA), lo que daría lugar a posibles cambios en los formularios de consentimiento, los procedimientos para la disposición de embriones y las responsabilidades legales de las clínicas y los especialistas en fertilidad.
- Posibles impugnaciones legales: La decisión podría enfrentarse a impugnaciones legales por parte de diversas partes interesadas, entre ellas personas, clínicas y organizaciones que defienden los derechos reproductivos. Las impugnaciones podrían centrarse en motivos constitucionales, como el derecho a la intimidad, la igualdad de protección y la separación entre Iglesia y Estado.
- Repercusión en la investigación y los avances médicos: El reconocimiento legal de los embriones como niños podría tener implicaciones para la investigación científica con embriones, incluida la investigación con células madre y las pruebas genéticas, lo que podría limitar el avance científico en estos ámbitos.
Una opinión de los socios de ARK.CRYO
“El campo de las tecnologías de reproducción asistida es muy nuevo. Se está desarrollando muy rápidamente y, lamentablemente, las restricciones normativas limitan significativamente las posibilidades de un médico, como profesional, que siempre se encuentra en la frontera entre el permiso legal para utilizar esta o aquella tecnología o práctica y las innovaciones en este campo. Por eso es tan importante que todo esté regulado por la ley... Por lo tanto, dicha prohibición afectará al paciente y al médico especialista. No tienen en cuenta las prioridades de ninguna de las partes y limitan o incluso eliminan las opciones de tratamiento.”
− Uliana Dorofeyeva, fundadora y directora de operaciones clínicas de Ovogene, socio cercano de ARK.CRYO.
“Los especialistas en fecundación in vitro y los embriólogos pueden tener dificultades para continuar su trabajo en un entorno normativo que implica el enjuiciamiento penal por prácticas inherentes a la fecundación in vitro. Esto podría dar lugar a una disminución de la disponibilidad de servicios de fecundación in vitro en el estado, lo que obligaría a los profesionales médicos que buscan estos tratamientos a considerar la posibilidad de viajar al extranjero para someterse a ellos.”
− Birol Aydin, director del laboratorio de fecundación in vitro y asesor científico de Ovogene, empresa asociada a ARK.CRYO.
Conclusión
La sentencia del Tribunal Supremo de Alabama que declara que los embriones congelados son niños según la legislación estatal sienta un importante precedente jurídico con implicaciones de gran alcance para los derechos reproductivos, las prácticas médicas y los marcos jurídicos que rodean a las técnicas de reproducción asistida (TRA). Aunque su objetivo es proteger a los embriones, la decisión ha suscitado preocupación entre los profesionales médicos y los defensores de los derechos reproductivos por su posible impacto en los tratamientos de fertilidad, la planificación familiar y los derechos individuales.
La sentencia plantea cuestiones complejas sobre la condición jurídica de los embriones, la autonomía reproductiva y el equilibrio entre la protección de la vida potencial y el respeto de las decisiones individuales.




